Eva Ceprián González, L´Hospitalet, Barcelona, España.
“Grato descubrimiento para quienes -como yo- buscaron por largo tiempo bibliografía sobre regresiones y sólo hallaron hasta el momento los típicos libros basados en regresiones a vidas pasadas.
"Regresiones: el laberinto emocional" me pareció un libro muy interesante, ameno e incluso conmovedor. Con un lenguaje sencillo y claro, su autor nos presenta e introduce en lo que para mí es una de las mejores técnicas terapéuticas creadas para eliminar traumas, fobias, etc. y también una magnífica
ayuda en la búsqueda del conocimiento, crecimiento y superación personal.
Una vez pasé la primera página del libro, me resultó imposible no sólo abandonar su lectura, sino permanecer impasible, indiferente, ante todos y cada uno de los casos reales expuestos por Carlos. Es a través de ellos que puede constatarse en qué gran medida llega a resultar eficaz, útil, sanadora y liberadora la Terapia Regresiva Activa. Si duda alguna, recomiendo su lectura”.
Ramón Soler y Elena Mayorga, Málaga, España.
Estimado Carlos,
Gran amigo, excelente terapeuta y estupendo comunicador.
Cuando leímos tu libro este verano decidimos, inmediatamente, recomendarlo en nuestro blog. Ojalá se difunda todo lo posible y tu sabiduría llegue a mucha gente.
Como colega, las historias me han parecido interesantísimas, pero creo que es necesaria una segunda parte de este libro. Me gustaría mucho conocer más de cada caso, cómo evolucionaron, más ejemplos de sesiones...
Te dejo con el enlace de nuestro comentario:
mentelibre.es:
Regresiones, el laberinto emocional
Un fuerte abrazo.
Joan Manel Poy Guillamet, Andorra
"He leído tu libro y me pareció muy interesante. Quería comentarte que lo único que podría haber estado mejor, a mi criterio, es que el libro lo veo estructurado como "caso 1", "caso 2" y conociéndote (como paciente tuyo que he sido), quizás le podrías haber dado un toque más novelístico, o tal como tú eres en la consulta, más natural.
De todas formas me encantó y espero el próximo. Un abrazo".

May Pliego Vidal, Murcia, España.
"Anoche, antes de dormir, empecé a leer tu libro " Regresiones: el laberinto emocional" y lo he terminado esta mañana en el desayuno, ¡es maravilloso! No podía parar de leerlo.
Me gusta la versatilidad que muestras al abordar problemas de diversa índole, la improvisación sobre la marcha, en el mismo momento terapéutico.
Cuando fui a tu consulta hace ya algunos años, como paciente, era aún estudiante de psicología; en la universidad nos enseñan que lo efectivo son las terapias cognitivo-conductuales, no se suele ir a la raíz de los problemas.
¡Nada de emociones! (que es justamente la base de tu trabajo). La labor del terapeuta conductista consiste en aplicar técnicas y encomendar tareas para casa, a modo de "remedios conductuales". No es difícil que con estas premisas mucha gente piense que los psicólogos no somos siempre útiles.
Yo empecé a estudiar psicología para ayudarme a mi misma, no para ejercerla; además, asistí a todos los tipos de terapia que conocía y ninguna me ayudaba, estaba a punto de licenciarme y no creía en la psicología y mucho menos que podría hacer de ello la forma de ganarme la vida. Tenía numerosas inseguridades y traumas relacionados con mi infancia, ligados a la familia de mi padre.
Mi mundo estaba desmoronado y decidí hacer un viaje sin retorno hacia mi propio crecimiento.
Viajé de Murcia a Barcelona para emplear todos mis ahorros a lo largo de años en curarme con tu método.
Había leído a Brian Weiss y el libro "Nada" de Carmen Laforet, que aparentemente no tiene relación con todo esto pero para mi fue determinante, porque desde que lo leí, soñaba con visitar la calle Aribau de Barcelona, ya que en su libro todo transcurre allí, y entonces ví que tu consulta estaba justo en esa calle que tanto ansiaba caminar, y pensé en las causalidades; pensé en que tu eras la persona que me ayudaría.
¡Y así fue!
Ahora confío plenamente en la psicología desde el punto de vista de que cada ser humano es único, y sin embargo, sin importar quién seas, todos somos capaces de sentir lo mismo, porque conmigo funcionó.
Animo a todo el mundo que sienta curiosidad, a que lea este libro y haga una primera toma de contacto con tu consulta aunque sea a través de su imaginación. Todos somos capaces de progresar... Y por suerte, ¡es un viaje si retorno!
Un abrazo enorme y mil gracias por todo”.

Susana Segovia, Vinaroz, España.
"¡Hola Carlos! Soy Susana; hace algún tiempo hice terapia de regresión contigo. Recibí tu correo de que habías publicado el libro "Regresiones: el laberinto emocional". Justo ayer lo compré en una bio-botiga.
Lo leí en tres horas... ¡Me ha encantado!... Me quedé con ganas de leer mucho más... Espero que éste no sea el único libro que publiques. Un abrazo.”

José Manuel Casado, Madrid, España.
“Hola Carlos. Una buena amiga me regaló tu libro y por su sencillez y fácil lectura, lo devoré en muy pocas horas, pues supo mantener viva mi atención.
Me parece que es un libro ideal para aquellos que se inician o están interesados en el mundo de las regresiones, para sacar unas ideas claras de cómo actúa esta terapia.
Te felicito y te animo a que sigas escribiendo esperando que no tardes mucho en deleitarnos con un nuevo ejemplar. Un fuerte abrazo”.

Raúl López Borrás, Barberá del Vallés, España.
“¡Hola Carlos! Tenía algo pendiente contigo y era comentarte algo sobre tu libro.
En tus 25 casos prácticos que expones, que he leído con atención y entusiasmo, decirte que son muy didácticos, a la vez que usas la palabra mediante la escritura con mucha fluidez.
Cómo muy bien sabes he hecho terapia contigo y he tenido la oportunidad de aprender y aprehender contigo la técnica de esta terapia; verdaderamente me siento muy satisfecho por todo lo vivido y el cambio que ha dado mi vida.
Ir al encuentro de la emoción (esa es la clave) mediante esta técnica, resulta muy efectivo en favor de las personas.
Animarte a que no dejes de escribir, a que no te rindas en hacer llegar al mayor número de personas posibles de lo que es capaz esta terapia.
Ya sabes: “ Ahora contaré de 3 a 1 y... Que el agua siempre corra para que no se pudra ".
Y desearte todos los éxitos que te mereces y que te sientas " amoroso y alegre "
Un abrazo y espero me consideres tu amigo”.

Rita Verónica Gómez, Gavá, España
“Nos conocimos "por casualidad" en vuestro stand expositor de la Fira Magic Internacional de Barcelona 2010. Entre tanta gente, llegué a tí...
Me atrapó tu carisma y el de tu mujer, María Rosa, esa calidez que tanto añoramos los inmigrantes. Tuve el privilegio de hacer una brevísima pero decisiva terapia contigo, gracias a la cual puedo decir que fui “una antes y otra después de Carlos Gilio...”.
Tengo el honor de contarme entre tus alumnos del Curso de Terapia Regresiva Activa y espero algún día llegar a ser tan buena terapeuta como tú.
¡Ojalá el mundo tuviera muchos mas Carlos, hacen falta!

Teresa Burjats Bosch, Girona, España.
“Hola Carlos. De tu libro “Regresiones: el laberinto emocional”, pues no puedo menos que alabarlo, porque en él se ofrecen de manera cómoda y sencilla, unas demostraciones respecto a qué son realmente las regresiones y cuánto se puede obtener de ellas.
Rompes tabúes respecto al tema y lo haces de manera muy simple. Tan sólo con leerlo (y es de lectura fácil y rápida),te apetece ponerte en manos de un buen profesional para poder probar en tu propia piel dichos resultados.
Desde la curiosidad de aquellos otros que viven la experiencia, te hace coger conciencia de tus propios fantasmas.
En fin... Lectura aconsejada a todo individuo pues no sales inmune de ella”.

Nuria Melchor, Barcelona, España.
“¡Hola Carlos! Los casos de tu libro me han parecido muy interesantes y me resultan una ayuda para hacer yo mi propia terapia. Me quedé con ganas de leer más casos. Un beso y ¡felicitaciones!”.

Vicente Colmenero, Lleida, España.
“Tu libro me ha parecido completo y sencillo a la vez, claro y fácil de entender.
Creo que es un libro donde la gente podrá reflejarse y sentir que sus conflictos interiores tienen solución.
¡Adelante Carlos, sigue así, es un libro que nos da mucha luz!”.

Marc Vives Vives, Tarragona, España.
“Es sorprendente cómo a la vez que un libro muy didáctico, consigue ser tan divertido, entretenido y a veces
incluso cómico. Cómo consigue despertar en el lector tanta variedad de emociones y permitir identificarse de
tal forma con las experiencias vividas por otros. ¡Su principal debilidad es que cuesta dejar de leerlo!”.